Cómo pensar en el riesgo antes que en la rentabilidad
Distinguir incertidumbre, caídas desde un máximo y liquidez antes de comparar rentabilidades.
Comprender las bases de la inversiónInicial
En palabras sencillas
La idea
La rentabilidad es el resultado que se espera recibir. El riesgo es lo que puede ocurrir en el camino, incluidos resultados que hacen que esa rentabilidad no pueda utilizarse, se retrase o resulte imposible.
La volatilidad es una clase de riesgo: los precios fluctúan. La caída desde un máximo es otra: la cartera baja desde un nivel alto anterior. La pérdida permanente es más grave: el capital se deteriora y no se recupera simplemente con el tiempo.
Un inversor particular también afronta riesgo de liquidez y de comportamiento. El riesgo de liquidez significa que quizá no pueda salir a un precio razonable cuando lo necesite. El riesgo de comportamiento significa que puede abandonar un plan en el peor momento.
Pensar primero en el riesgo no significa evitar todo riesgo. Significa saber qué riesgo se está asumiendo y qué rentabilidad tendría que compensarlo.
La volatilidad describe cuánto varían las rentabilidades. Una caída desde un máximo describe un descenso desde un nivel máximo anterior. La liquidez se refiere a si un activo puede venderse en el volumen y el plazo necesarios sin una concesión sustancial de precio. La pérdida permanente describe dinero que no se recupera, no toda caída temporal de un precio cotizado.
Estos riesgos se solapan, pero no son intercambiables. Una inversión cuyo precio se actualiza con poca frecuencia puede parecer tranquila y ser difícil de vender. Una inversión cotizada puede moverse cada día y seguir siendo fácil de negociar en condiciones normales.
Ejemplo desarrollado
La misma media puede ocultar un recorrido distinto
Supongamos que dos inversiones tienen la misma rentabilidad esperada. Una tiene un rango estrecho de resultados posibles. La otra tiene un rango más amplio, incluida una pérdida.
La fórmula de la rentabilidad esperada puede condensar ambas en una media, pero la experiencia vivida puede ser muy diferente. Sigue siendo necesario examinar el recorrido desfavorable, no solo la media.
Por eso el riesgo debe preceder a la rentabilidad en el orden de lectura.
Para concretar la comparación, imaginemos dos inversiones a un año con resultados hipotéticos igual de probables. A produce una ganancia del 4 % o una ganancia del 8 %. B produce una pérdida del 10 % o una ganancia del 22 %. Ambas tienen una rentabilidad esperada del 6 %: se suma la mitad de cada resultado posible.
B tiene un rango mucho más amplio, incluida una pérdida. Su media del 6 % no significa que el inversor reciba un 6 %, y las probabilidades son supuestos de este ejercicio, no estimaciones de datos de mercado. Ninguna inversión se presenta como un producto disponible.
Fórmula
La rentabilidad esperada es igual a la suma de la probabilidad de cada resultado multiplicada por la rentabilidad de ese resultado.
Rentabilidad esperada: la rentabilidad media ponderada por probabilidades.
Probabilidad asignada al resultado i.
Rentabilidad del resultado i.
Sumar las rentabilidades ponderadas por sus probabilidades para todos los resultados pertinentes.
La rentabilidad esperada es útil, pero no muestra si las pérdidas son leves, profundas, temporales o permanentes.
Inversión A
Rango de resultados más estrecho
Inversión B
Misma rentabilidad esperada, escenario de pérdida más profunda
Cuestión oculta
La rentabilidad media ignora el recorrido
Mejor pregunta
¿Qué puede salir mal y puede el inversor soportarlo?
Interpretar el resultado
Una media no describe la experiencia
La rentabilidad esperada es una media de los resultados posibles ponderada por sus probabilidades. No es el resultado más probable en todos los casos ni necesariamente uno de los resultados que pueden producirse. En este ejemplo, ninguna inversión entrega exactamente un 6 %.
El calendario crea otra diferencia. Una caída temporal puede importar mucho si hay que retirar dinero durante ella. El mismo valor final puede ocultar recorridos muy distintos. Por tanto, para evaluar el riesgo se necesitan tanto la distribución de resultados como las circunstancias en las que podría requerirse efectivo. Una sola cifra no puede recoger todo el problema.
Los dos resultados de cada ejemplo son mutuamente excluyentes y abarcan todo el caso hipotético. Sus probabilidades no negativas suman uno. La rentabilidad esperada es una media aritmética de escenarios, no una tasa de crecimiento compuesto.
Límites y supuestos
Capacidad, disposición y límites del modelo
La capacidad de asumir riesgo se refiere a la capacidad financiera de absorber un resultado adverso. La tolerancia al riesgo se refiere a la disposición a experimentar incertidumbre y pérdidas. Una persona puede sentirse cómoda con las fluctuaciones del mercado y, aun así, tener una obligación a corto plazo que deje poca capacidad para soportar una insuficiencia de fondos. Esta distinción es educativa, no un diagnóstico de las circunstancias de ningún lector.
La volatilidad histórica y las estimaciones de escenarios pueden omitir acontecimientos que no hayan aparecido en la muestra. También dependen del periodo medido, la moneda utilizada y los supuestos sobre liquidez. Un escenario sirve para preguntar qué se derivaría de que algo ocurriera; no demuestra que sean imposibles resultados peores.
Error frecuente
Tratar la volatilidad como el único riesgo
La volatilidad es medible y por eso suele recibir la mayor atención. Pero una inversión con una trayectoria estable puede seguir teniendo riesgo de crédito, de liquidez, de fraude, de concentración o de valoración.
La pregunta adecuada sobre el riesgo depende del activo y del contexto del inversor. Una oscilación temporal del precio, un deterioro permanente del negocio y una venta forzada son problemas diferentes.
Una descripción del riesgo debe identificar la exposición, el acontecimiento adverso y la consecuencia. «Los precios pueden fluctuar» dice mucho menos que explicar cómo una caída podría interactuar con el endeudamiento, las ventas forzadas o una fecha fija de pago.
Autoevaluación
Comprobar la comprensión
¿Por qué ambas inversiones hipotéticas tienen una media del 6 %?
Con probabilidades iguales, la media de A es (4 % + 8 %)/2 y la de B es (−10 % + 22 %)/2. Medias iguales no implican la misma incertidumbre ni las mismas pérdidas.
¿Un precio cotizado estable establece un riesgo bajo?
No. Los precios pueden actualizarse con poca frecuencia y un activo puede ser difícil de vender. La liquidez y la posibilidad de pérdida permanente requieren consideración separada.
¿En qué se diferencia la capacidad de asumir riesgo de la tolerancia al riesgo?
La capacidad es la posibilidad financiera de absorber un resultado adverso; la tolerancia es la disposición a experimentarlo. Una persona puede tener una sin la otra.
Aplicación adicional
Describir lo que deja fuera cada medida de riesgo
Una nota de análisis puede separar las preocupaciones de volatilidad, caída desde un máximo, liquidez y pérdida permanente. Junto a cada estimación conviene registrar su horizonte y sus supuestos, para que una cifra precisa no oculte una visión incompleta del riesgo.
Aviso
Solo para fines educativos
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No ofrece asesoramiento de inversión personalizado, asesoramiento sobre tolerancia al riesgo ni recomienda comprar, vender, mantener o reajustar la ponderación de ningún valor.